Selección de los genotipos
Genotípicamente los individuos pueden tener dos orígenes. Por un lado ejemplares de diversas poblaciones separadas entre si, o bien ejemplares de una población en particular bien caracterizada genéticamente. Esto a su vez puede tener, respectivamente dos peculiaridades de cara a enfrentar el proyecto:

a) Si lo que queremos es crear una nueva población, sería interesante que esa nueva población estuviese formada por un acervo genético lo mas variado posible.

b) Por otro lado, si lo que queremos es mantener intactas unas características genéticas particulares, sería más conveniente seleccionar ejemplares de una única localidad, con el fin de mantener ese acervo.

En nuestro caso particular, el estudio de translocación se ha decantado por la primera opción. En este caso, al pretender crear una nueva población a partir de individuos translocados es necesario incluir un pool genético lo mas variable posible. Con esto se evitarán posibles efectos negativos derivados de la consanguineidad (fruto de una única población que se reproduce entre si repetidamente sin intercambio con otras).

De esta manera los ejemplares seleccionados proceden de las siguientes localidades andaluzas:

  1. 1. Laguna de El Hondón (Parque Nacional de Doñana)
  2. 2. Arroyo de la Vega, Tarifa (Cádiz)
  3. 3. Arroyo de Morón de la Frontera (Sevilla)




Estas localidades incluyen poblaciones de todas las regiones andaluzas donde actualmente existen Salinetes, como son arroyos de Cádiz, Vega de Sevilla y Parque de Doñana. Un problema añadido a la incorporación de poblaciones de varias localidades distintas a un área concreta es precisamente el lavado de identidad genética. En nuestro caso no existe una gran variabilidad genética entre las distintas subpoblaciones como distintas adaptaciones al medio, diferente tamaño, etc, las cuales puedan invalidar el proyecto de translocación desde el punto de vista genético.


Clases de edad
Una vez seleccionadas las localidades teniendo en cuenta las consideraciones genéticas es necesario establecer las clases de edad que se van a retirar del campo paro formar la población a translocar.

Nuestro estudio considera tener en cuenta las clases de edad para dos momentos claves de la translocación de la especie. El primero de ellos se trata del momento de recogida de los ejemplares en sus localidades de origen y el segundo momento de interés es el de la suelta. Para nuestro estudio en ambos casos se considera que es necesario manejar siempre a individuos adultos.

En ambos casos esta medida se justifica por que las poblaciones adultas están más adaptadas al medio donde viven y tienen una capacidad de supervivencia mas grande frente a adversidades inoportunas e inesperadas. En cambio las poblaciones juveniles son más susceptibles de perecer en los primeros estadios de su desarrollo antes de convertirse en individuos potencialmente reproductores.

Otra causa a destacar de porqué se seleccionan ejemplares adultos en lugar de juveniles es por no dejar un vacío poblacional muy grande en la población. Durante los muestreos de campo en los que se capturen ejemplares adultos para su traslado al laboratorio se dejará un “hueco” en la población el cual será rápidamente ocupado por las nuevas generaciones de peces que suplen la ausencia de ejemplares reproductores viejos. Con ello se rejuvenecen las poblaciones silvestres en cuanto a edades, y además se renueva el pool genético de cada población.